jueves, 10 de octubre de 2013

RETRORECUERDOS VOLUMEN 1: CASTLEVANIA (NES)


RETRORECUERDOS VOL1:

CASTLEVANIA NES

 

A la hora de ponerte a escribir tu primer artículo basado en videojuegos te vienen a la cabeza varias formas de enfocarlo, bien tratando de informar de la manera más rigurosa posible o bien desde un punto de vista menos “didáctico” y más personal, simplemente tratando de plasmar sobre papel lo que ese juego representó en tu infancia. Y eso es lo que voy a tratar de hacer en esta serie de retrorecuerdos.

El que aquí está plasmando sus recuerdos cuenta ya con 34 veranos y el nacimiento de la NES (NINTENDO ENTERTAINMENT SYSTEM) le pilla muy lejano, y fue la primera consola que tuvo en su poder. La consola consistía en un bundle con 2 mandos, pistola, el juego Duck Hunt y el magnífico Super Mario Bros. Esa misma navidad y no recuerdo bien quién, me regaló el título que aquí comento. Aquella (para mí) fea y gris caja que ya no conservo, contenía el juego que más me ha marcado en mi vida. Como niño de 9-10 años (si mis cuentas no me fallan) Castlevania abrió el camino a otra clase de títulos, mas adultos que los que había jugado hasta el momento, más excitantes, distintos. Imaginaos a ese niño que por primera vez tenía en su poder un juego oscuro, con castillos y catacumbas por explorar, toda clase de enemigos surgidos del averno y la mismísima muerte por derrotar. La mezcla de miedo y  nervios estaba presente en cada partida y no pude despegarme durante meses.

Las primeras fases del título no eran un verdadero desafío y servían para aprender las mecánicas básicas del juego: moverte con soltura, aprender que los saltos en algunos casos debían ser medidos al segundo y al milímetro, conocer el uso y los tipos de armas secundarias (cuchillos que cruzaban la pantalla en línea recta y dudosa efectividad en el combate, potentes hachas lanzadas en parábola, el agua bendita que casi solo llegaba a regar tus pies, la efectiva cruz bumerang y el reloj que paraba durante unos segundos a los enemigos “menores”) y por ultimo aprender los patrones de los enemigos finales de pantalla. En el primer tramo del castillo, el murciélago gigante; en la parte superior y segunda fase, la cabeza de medusa; un poco más adelante, la pareja de momias; y después de una larga caída y salvando la vida milagrosamente, el dúo Quasimodo-Frankenstein. Todos ellos eran asequibles con un poco de practica y llevando el arma secundaria apropiada para cada combate. El verdadero “muro” del juego se encontraba en la quinta fase. Cada golpe recibido por los enemigos restaba más salud según avanzaban las pantallas, y en la quinta fase 3 golpes eran suficientes para acabar con nuestro héroe. Si a esto le sumamos el quinto enemigo final de fase (La Muerte con sus malditas guadañas), el coctel era desesperante e infranqueable a mi edad. Durante años para mi ese fue el final del juego, y siempre salía derrotado el mismo contendiente, Simon Beltmont.

Pasaron los años, varios, la NES estaba ya más que muerta y habían tomado el relevo las consolas de 16 bits. Los videojuegos eran parte de mi vida y cada vez jugaba y sabía más de ellos. Por algún motivo recuperé mi querida NES, bien embalada, junto con todos los juegos que había adquirido, y me propuse terminar lo que empecé siendo un novato, acabar con el contendiente imbatido y hasta entonces imbatible. Sorprendentemente no había perdido apenas habilidad en el juego, y tras un par de partidas me encontré frente a frente con “mi archienemigo”. Unos días más tarde ya conocía los patrones de Drácula y acabé el juego. Desde entonces todos los años introduzco el mismo cartucho en la misma consola y le juego alguna partida, algunas veces lo acabo de tirón, otras más la muerte anota otra muesca en el mango de su guadaña, pero siempre me transmite las mismas sensaciones que tenía aquel niño de 9 años.

Ni que decir tiene que os recomiendo jugar a este título si no lo habéis hecho ya. Los años han pasado, pero a nivel jugable sigue siendo impecable. No soy partidario de dar notas a los juegos, y no voy a hacerlo. Solo diré que para el jugón que está plasmando estas palabras es un imprescindible de la saga Castlevania y del sistema NES.

Años más tarde me encontré con otro título de la saga que me dejó totalmente fascinado, pero señores, esa es otra historia que espero lean algún día.

Hasta la próxima!

D.F @DavOfWar

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